El Perú es uno de los países más biodiversos del mundo gracias a que alberga 38 tipos de clima y 84 de las 117 zonas de vida existentes. Nuestra biodiversidad marina específicamente, se debe a que, contamos con dos corrientes importantes: la Corriente del Niño con una temperatura que oscila entre los 22 °C y 27 °C y la Corriente de Humboldt con temperaturas entre los 14 °C y 19 °C. Esta última es la de mayor importancia debido a la abundancia de plancton y en general su alta en salinidad y riqueza en nutrientes.
La conservación de estos espacios además de ser prioritarios para nuestra supervivencia, proveen servicios ambientales esenciales: protegen cuencas, suelos y aguas, reducen el CO2 y previenen desastres. También conservan valores culturales y prácticas ancestrales, son clave para la educación y la investigación, e impulsan las economías locales a través del turismo y otras actividades, demostrando así que la conservación y el desarrollo económico pueden coexistir.
Nuestras áreas marinas protegidas
Es importante destacar que, a pesar de que, en el 2022, Perú y más de 190 países firmaron el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, cuyo objetivo es proteger al menos 30% de los ecosistemas terrestres, marinos y de aguas continentales del planeta hacia el año 2030, estamos aún muy lejos de la meta.
En la actualidad, solo el 7.89% del mar peruano se encuentra bajo alguna figura de conservación, siendo uno de los países con menor porcentaje de áreas marinas protegidas en Sudamérica. Esto, comprendido en 6 áreas marinas protegidas, de las cuales, solo dos son netamente marinas.
Teniendo en cuenta este panorama, es imperativo unir esfuerzos para, no solo ampliar las áreas naturales protegidas sino asegurar la gestión eficiente de las mismas y, asimismo, reconocer otras modalidades de conservación promoviendo su reporte como OMEC (Otras Medidas de Conservación Basadas en Áreas).
Esfuerzos desde la pesquería artesanal

Actualmente, desde la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau y la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, 4 organizaciones de buzos artesanales que conforman el Comité Regional de Extractores del Pulpo de Piura, demuestra que la gobernanza colaborativa de la pesca artesanal puede coexistir con la conservación de las ANP.
Con el apoyo técnico y estratégico de REDES-SP, lideran un proceso de transformación que busca proteger el ecosistema marino costero y el fortalecer su liderazgo en los espacios dediálogo relacionadas a la gestión de las reservas. Algunas iniciativas son:
- Limpieza de fondo marino.- jornada simultánea anual en 6 zonas del litoral de Piura que incluyen zonas de pesca dentro de las RNSIIPG y RNMTG, en la que los buzos artesanales pulmoneros y a compresor retiraron más de 105 toneladas de residuos del mar.
- Fortalecimiento en el manejo de residuos sólidos en sus faenas de pesca.
- Contribución en la identificación de especies que se encuentran en zonas de pesca dentro del sector Isla Foca (RNMTG) a través de un monitoreo participativo.
- Participación en los comité de gestión.- Un ejemplo concreto: la OSPA de buzos pulmoneros de Paita es actualmente subcoordinadora del polígono de reserva Isla Foca.
- Organización fortalecida.- La formalización de sus miembros y la cohesión entre las 7 organizaciones han consolidado un comité representativo y comprometido con la sostenibilidad del recurso.
En REDES-SP destacamos cómo el manejo pesquero sostenible y el liderazgo de las OSPAs contribuye a la conservación efectiva de estas áreas protegidas e instamos a gobiernos, academia, sociedad civil y sector privado a unir esfuerzos para cumplir los objetivos internacionales de conservación de biodiversidad y, asimismo, apoyar la formalización del 17 de octubre como fecha conmemorativa regional con el fin de atraer conciencia a la protección de nuestros ecosistemas.


